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No pagar una declaración a tiempo en México puede generar recargos, actualizaciones y multas que encarecen tu obligación fiscal. En este artículo te explicamos cuánto cuesta el retraso en 2026, cómo lo calcula el SAT y cómo evitar problemas.
Retrasar el pago de una obligación fiscal puede parecer un detalle menor, pero en realidad tiene un impacto directo en tus finanzas y en la operación de tu negocio. En nuestro día a día acompañando a contribuyentes y empresas, hemos visto cómo un descuido de semanas puede convertirse en un costo innecesariamente alto. Por eso, en este artículo te explicamos qué pasa cuando no pagas una declaración a tiempo, cómo se calculan los cargos adicionales y qué debes hacer para evitar problemas con la autoridad.
¿Qué sucede cuando no pagas un impuesto en la fecha límite?
Cuando una declaración no se paga en tiempo, el SAT aplica tres niveles de consecuencias: actualización, recargos y, en casos más serios, multas. Estos mecanismos existen para compensar el retraso y asegurar que el impuesto mantenga su valor real con el paso del tiempo.
La actualización es el primer ajuste que se realiza. Esta se calcula conforme a los Índices Nacionales de Precios al Consumidor (INPC) y su propósito es mantener el monto del impuesto en términos de poder adquisitivo. Si debías pagar en agosto y lo haces en septiembre, la autoridad actualiza ese valor antes de calcular cualquier otro cargo.
¿Cómo se calculan los recargos por pagar después de la fecha?
Una vez actualizada la cantidad, entran en juego los recargos. Estos funcionan como un “costo financiero” por el tiempo que ha pasado sin que el SAT reciba el pago correspondiente. Hasta hoy, la tasa de recargos por mora es del 1.47% mensual, y se aplica por cada mes completo o fracción que haya transcurrido.
Por ejemplo, si el impuesto debió pagarse en agosto y lo pagas en septiembre, solo se aplica un mes. Pero si decides posponer el pago hasta diciembre, entonces tendrás que cubrir cuatro meses de recargos: septiembre, octubre, noviembre y diciembre. Esto puede incrementar de manera importante el monto a pagar si la obligación era elevada.
Estos recargos no son negociables ni pueden evitarse una vez que el pago se ha retrasado; forman parte del cálculo automático que hace el propio SAT al momento de generar la línea de captura.
¿Cuándo entran en juego las multas?
Las multas son el tercer nivel de consecuencia y sólo se generan cuando la autoridad detecta el incumplimiento. Es decir, cuando el SAT identifica que sí teníamos un impuesto a pagar, pero no se realizó el pago espontáneamente.
En estos casos, la multa depende del monto omitido y de las facultades de comprobación que ejerza la autoridad. A diferencia de la actualización y los recargos, las multas pueden variar según el tipo de obligación, el tiempo transcurrido y si el contribuyente atendió o no los requerimientos en tiempo.
Un aspecto importante es que la multa puede sumarse a la actualización y los recargos, lo que vuelve el costo del incumplimiento significativamente más alto. Además, si la autoridad considera que hubo reincidencia o resistencia a la revisión, el monto puede elevarse aún más.
¿Cómo evitar costos innecesarios por retraso?
Aunque estos cargos están establecidos en la ley, evitarlos es totalmente posible con una gestión preventiva. Algunas recomendaciones que aplicamos en nuestra propia operación son:
- Llevar un control estricto de fechas límite de declaraciones y pagos.
- Verificar que no existan saldos por pagar antes del cierre de cada mes.
- Contar con una agenda fiscal digital y recordatorios automáticos.
- Revisar y atender avisos del SAT y notificaciones electrónicas para evitar requerimientos.
Pagar a tiempo siempre será más barato que pagar con actualización, recargos y multas. Además, mantener un cumplimiento oportuno mejora tu historial como contribuyente y evita revisiones innecesarias.
¿Qué hacer si ya se nos pasó el pago?
Si ya transcurrió la fecha límite, lo mejor es regularizar la situación lo antes posible. Mientras más tiempo pase, mayores serán los recargos. Lo ideal es generar la línea de captura actualizada, revisar si la declaración requiere correcciones y, si es necesario, solicitar apoyo profesional para evitar que el error escale a una multa.
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Daniel Andrade
COORDINADOR DE ESTRATEGIAS DE MARKETING, CREADOR DE CONTENIDO MULTIMEDIA, GESTOR DE REDES SOCIALES.
Con experiencia en creación y redactor de contenido multimedia para distintos canales y gestor de contenido en redes sociales.
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